VALÈNCIA, 5 Feb. (EUROPA PRESS) –

La Generalitat Valenciana mantendrá el próximo día 14 una reunión con responsables del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, así como de Adif y Renfe, para tratar la situación del servicio de Cercanías en la Comunitat Valenciana y en ella exigirá que se empiece a hablar de la transferencia, aunque el ‘president’ Ximo Puig ha advertido: «Nunca aceptaremos la transferencia si no viene acompañada de recursos suficientes, por sí misma no va a solucionar nada».


Así se ha pronunciado Puig en la sesión de control en Les Corts ante la pregunta del portavoz de Compromís, Fran Ferri, sobre las gestiones realizadas para la transferencia de esa competencia «después de una nueva semana de caos, retrasos y cancelaciones».

El síndic, que ha comenzado su intervención colocando en el atril un triángulo invertido rosa, con el que se identificaba al colectivo LGTBI en el Holocausto para condenarlo y denunciar a quienes hoy lo niegan, ha advertido de que el servicio de Cercanías está suponiendo «un problema y una preocupación para muchísimas personas».

Se ha referido a las personas que llegan tarde al trabajo, a las que ven más difícil conciliar porque deben salir antes de casa por si hay cancelación de trenes o a los alumnos que no llegan a los exámenes. En 2019, ha dicho, se cancelaron más de 7.000 trenes en la Comunitat, una media de 21 al día y eso hace que «la gente acabe cogiendo el coche».

«Si queremos luchar contra la emergencia climática, un servicio de Cercanías digno es imprescindible», ha dicho, defendiendo la transferencia de las competencias: «Si no saben gestionar un servicio, lo gestionamos nosotros».

Al respecto, Puig ha admitido que es un «problema fundamental» que hay que abordar porque el servicio que se presta «está lejos de las necesidades de la Comunitat Valenciana» y en los últimos años se ha apostado por una alta velocidad, que «es necesaria», pero «en detrimento del servicio de Cercanías, que se ha ido descapitalizando de material físico y de personal».

«VIENE MUY DE LEJOS»

«Es una situación que viene muy de lejos», ha dicho el presidente, que ha remarcado que los presupuestos fallidos contemplaban 300 millones para Cercanías después de un periodo 2011-16 con inversiones «ínfimas».

En todo caso, ha avanzado que en los próximos días se establecerá una conversación permanente con Fomento para cambiar la situación y ha agregado que «es absolutamente urgente que en ese mapa de federalización se atienda a la capacidad de gestión de las Cercanías por la Generalitat», que debe ir acompañada de los recursos necesarios.