Así figura en una respuesta a la pregunta formulada por el senador de Compromís, Carles Mulet, en la que cuestiona «cuánto personal se calcula falta en el servicio de Cercanías y Media Distancia para dar un servicio óptimo», ha informado la formación en un comunicado.

En la respuesta del Ejecutivo se añade que esa adecuada dimensión «no impide que se puedan producir situaciones puntuales de desequilibrio, producto de distintos tipos de factores, como número de bajas por enfermedad superiores a la media en algún momento o algún desajuste puntual por causas imprevisibles entre las fechas de las bajas por desvinculaciones voluntarias o jubilaciones y la incorporación de trabajadores para cubrir esas bajas».


A las desvinculaciones y jubilaciones, explica, se da respuesta a través de procesos de reposición de personal, tanto de conducción como de atención comercial, inicialmente mediante procesos internos de movilidad geográfica y, posteriormente, con la entrada de nuevo personal, a través de las ofertas públicas de empleo.

Además, destaca que en los últimos meses «se está produciendo en Renfe el mayor número de incorporaciones de nuevos trabajadores de los últimos 30 años, lo que demuestra el esfuerzo de la empresa para renovar la plantilla y poder ofrecer un servicio de calidad que satisfaga las necesidades de transporte de los ciudadanos».

Mulet formuló una batería de preguntas al Ejecutivo central ante la «depreciación en la calidad del servicio, demoras, cancelaciones, falta de personal, en la flota de trenes, etcétera» y lamenta que en la primera de sus respuestas el Gobierno responde «como si las constantes quejas de sindicatos, plataformas y usuarios fueran falacias».

«La gente quiere vivir en paz, poder utilizar el servicio público de trenes para irse al médico a trabajar o a estudiar y quiere que los servicios por los que paga funcionen correctamente y que no le compliquen la vida», ha subrayado el senador, «y por eso están protestando a diario con cazuelas y pitos, ya que nadie de Fomento, ADIF, Renfe o los responsables del núcleo de València parecen tomar medidas mientras la confianza en el servicio cae drásticamente».

La coalición preguntó por los problemas de falta de personal «que son evidentes y conocidos y denunciados por los sindicatos y plataformas» y ha criticado que el Gobierno aluda a «desequilibrios puntuales, bajas, desvinculaciones o jubilaciones los problemas».

«Leer estas respuestas, que minimizan en algunos casos cancelaciones, averías y demoras da entre pena y rabia y deberían hacer un poco de autocrítica y ser más sensibles con los problemas que están generando a diario a los usuarios», ha agregado.

Compromís reclamará avances en la transferencia de las competencias ante «los abundantes retrasos, obsolescencia de los convoyes y continuas cancelaciones que han minado la paciencia de los usuarios como consecuencia de la falta de inversiones en nuestro territorio».