La propuesta para bendecir la ciudad la hizo el Cabildo de la Reliquia como sustitución de la tradicional romería, cancelada por la incidencia del coronavirus, y cuenta con el apoyo municipal y de las entidades festeras.

Desde la Subdelegación del Gobierno han explicado por su parte, a Europa Press, que se precisó al consistorio que su solicitud para llevar la reliquia y a los participantes al acto, en tres coches, no se ajustaba al punto 7 del decreto del estado de alarma, que detalla cuándo se puede salir a la calle y bajo que circunstancias.


Ante ello, las mismas fuentes han señalado que, ante esa precisión, el Ayuntamiento de Alicante «ahora» ha presentado por escrito un recurso.

UN GESTO

No obstante, hoy mismo, el concejal de Fiestas, Manuel Jiménez, ha mostrado su confianza en que se pueda llevar a cabo el acto y ha defendido que el acto planteado es «legal» y «con las medidas de seguridad adoptadas no vulnera en absoluto las restricciones de movimiento y de proximidad entre las personas».

«Entendemos además que en estos momentos difíciles que estamos atravesando, permitir la bendición desde el Castillo, garantizando las medidas de seguridad, es un gesto que traerá alivio y confianza a toda la ciudad de Alicante», ha afirmado Jiménez.

Finalmente, ha alegado que es un acto que «no hace daño a las personas que no creen y respetan nuestras tradiciones».