Juan Francisco M. F. llegó sobre las 18.30 horas del sábado al cuartel de la Guardia Civil de Sueca ( Valencia ) ensangrentado y confesando haber matado a un niño de 13 años, amigo de su hijo, en el domicilio familiar. El hombre, de 48 años, fue detenido de inmediato y los agentes localizaron poco después el cuerpo sin vida del menor en la vivienda, situada en la calle Trinquet Vell de la localidad y a la que la víctima había acudido para jugar con su amigo. Desde entonces, la Guardia Civil trata de reconstruir qué ocurrió realmente dentro de la casa y mantiene abiertas „todas las hipótesis“, según han confirmado fuentes de la investigación a 20minutos.

Los hechos se produjeron durante la tarde del sábado en el domicilio, donde ambos menores se encontraban jugando a videojuegos. De hecho, cuando los especialistas de Criminalística iniciaron la inspección ocular, los dos mandos de la consola seguían conectados, según avanzaba el diario Levante-EMV. La víctima presentaba golpes y varias heridas por arma blanca y, durante el registro de la vivienda, los agentes intervinieron un cuchillo y un bate de béisbol como presuntas armas homicidas, además de recoger muestras de sangre y prendas de ropa del detenido para su análisis.


Fue el propio Juan Francisco M. F. quien se presentó en el cuartel para confesar lo ocurrido. El hombre no ha sido capaz de ofrecer un relato detallado de lo sucedido y se ha limitado a afirmar que mató al menor tras sufrir „un arrebato de locura“, según Levante. Por su parte, fuentes de la investigación han confirmado a 20minutos que la autopsia del menor se practicará este lunes y que el detenido pasará a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Sueca a las 11.00 horas de este martes. Mientras tanto, permanece custodiado en el cuartel de la Guardia Civil de esta localidad.

Posible encubrimiento o móvil machista

En un primer momento se barajó la posibilidad de que los dos menores hubieran iniciado una discusión relacionada con el juego. No obstante, las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación. Entre las hipótesis que se analizan figura incluso la posibilidad de que el presunto autor esté tratando de encubrir a su propio hijo, extremo que la Guardia Civil no confirma ni descarta por el momento.

Paralelamente, otros medios han apuntado a un posible móvil machista en el crimen por presuntos conflictos personales del detenido con su expareja, madre de sus dos hijos, de 13 y 7 años. De hecho, le figuran antecedentes por violencia de género en 2022, aunque tenía la custodia de los menores tras haber sido absuelto en juicio, según ha confirmado la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, quien también ha explicado que „hubo una activación en el sistema VioGén en años anteriores“, aunque estaba desactivada desde hace tiempo.

Según el testimonio de varios vecinos —recogido por Las Provincias—, tras el proceso de separación el hombre „ya no era el mismo“ y habría intentado influir en sus hijos para que denunciaran a su madre por malos tratos. Los padres de la víctima serían amigos de la exmujer del detenido.

Sueca, „consternada y conmocionada“

Alex había salido de su casa en la tarde del sábado tras decirle a su madre que iba a ayudar a un amigo con un programa informático. Los niños eran compañeros de colegio, la víctima jugaba al fútbol en el equipo del municipio y ambas familias eran vecinas de Sueca. Según relatan fuentes del entorno familiar a Las Provincias, a la mujer no le gustó la idea de que fuera a su casa e intentó impedirlo, aunque el menor trató de tranquilizarla antes de marcharse, alrededor de las 17.30 horas. „Tranquila, mamá, que es muy buen hombre“, le dijo.

El alcalde de Sueca, Julián Sáez, ha asegurado que la ciudad está „consternada y conmocionada“ por lo ocurrido. Así, el Ayuntamiento ha decretado dos días de luto oficial, durante los cuales las banderas ondean a media asta y se han suspendido todos los actos previstos. A las 19.00 horas del sábado se celebró una concentración silenciosa frente a la casa consistorial en memoria del menor.

„No hay derecho a que un niño de 13 años se vaya como se ha ido, con toda una vida por delante“, ha declarado Sáez, quien ha pedido „respeto y responsabilidad“ para evitar rumores y facilitar el trabajo de los investigadores. El consistorio ha puesto a disposición de las familias recursos psicológicos y sociales municipales.